¿Qué es el mindfulness?
El término mindfulness, que en español se traduce frecuentemente como “atención plena” o “conciencia plena”, hace referencia a un estado de atención consciente y sin juicio sobre el momento presente. Su práctica se centra en observar pensamientos, sensaciones físicas y emociones a medida que surgen, aceptándolos con una actitud de curiosidad y apertura
Origen y evolución:
El mindfulness tiene raíces en tradiciones meditativas orientales, particularmente en el budismo. Sin embargo, se ha adaptado a contextos occidentales gracias a los aportes de la psicología y la neurociencia. Uno de los pioneros en este campo fue Jon Kabat-Zinn, quien popularizó programas de reducción de estrés basados en mindfulness (MBSR) en la década de 1970.
Beneficios:
Numerosos estudios señalan que la práctica regular de mindfulness puede reducir el estrés, la ansiedad y la depresión. Además, mejora la concentración, la regulación emocional y la calidad del sueño. En el ámbito de la salud física, se ha observado que contribuye a disminuir la presión arterial y a optimizar los niveles de cortisol (la hormona del estrés).
La unión de mindfulness y well aging
Cuando combinamos la práctica de la atención plena con los principios del well aging, se potencia el bienestar integral. El mindfulness nos enseña a vivir el presente sin aferrarnos a expectativas o miedos relativos al futuro. Al mismo tiempo, el well aging nos impulsa a adoptar hábitos saludables y realistas para envejecer de forma armónica.
Beneficios concretos de unir mindfulness y well aging:
- Gestión del estrés y la ansiedad: La práctica constante de mindfulness reduce la respuesta de lucha o huida del organismo, contribuyendo a un estado de calma. Esto se traduce en un mejor control del estrés que puede surgir ante los cambios propios del envejecimiento.
- Mejor autoconocimiento: Al observar los pensamientos y emociones sin juicio, se desarrolla una mayor conciencia de las propias necesidades, limitaciones y potencialidades, lo cual facilita la toma de decisiones más saludables.
- Fomento de la resiliencia: El paso de los años puede traer pérdidas (de seres queridos, de capacidades físicas, etc.). El mindfulness ayuda a procesar estos eventos con mayor flexibilidad y aceptación, promoviendo la adaptación positiva.
- Protección cognitiva: Algunas investigaciones sugieren que la meditación y la atención plena pueden contribuir a mantener la plasticidad cerebral, retrasando la aparición de problemas cognitivos relacionados con la edad.
Hábitos complementarios para envejecer con bienestar
Además de la práctica de mindfulness, existen otros hábitos que, sumados, contribuyen al concepto de well aging: